Los “hombres de barro” proceden de Monseñor, Bonao. Utilizan barro con agua, con lo cuál se cubren todo el cuerpo, adquiriendo la apariencia de personajes salidos del mismo corazón de la tierra, constituyen un género de zombis que discurren por las calles.

Estos personajes de nuestro Carnaval están presentes en los carnavales de La Romana, Cotuí, Bona, La Vega y Santiago.