Según algunos historiadores, el origen del chacá es  africano,  continente desde donde  llegó a  la región Sur del país. Hoy día  este postre se consume en diferentes lugares, es parte de la cultura gastronómica dominicana, pero mucho más en la zona Sur, donde el maíz constituye uno de los principales elementos gastronómicos.  El chacá tiene mayor presencia en las mesas dominicanas en la Cuaresma y la Semana Santa, su elaboración consiste en  una cremosa mezcla de maíz, leche, azúcar y especias. El maíz con que se prepara el chacá tiene que ser preferiblemente del denominado casqueado, es decir, partido  en pedacitos o “caquiao”, que es el término que se utiliza en el  Cibao. En Cuaresma el chacá es tan popular en el interior del país como lo son las habichuelas con dulce.  Al igual que las habichuelas con dulce, en el Sur y el Cibao en  muchos hogares elaboran este postre  y lo brindan a sus invitados los Miércoles de Ceniza,   Viernes de Dolores y el Viernes Santo, aunque realmente no hay que esperar la Cuaresma para disfrutarlo. El maíz debe ser partido, no triturado, cosa que se hacía antes en un molino o en un pilón grande. Afortunadamente hoy lo encontramos ya listo en los supermercados. Podemos ver también en los pueblos del Cibao y el Sur la venta de vasitos con este delicioso postre en esta época del año; solamente en RD.